La ignorancia, y sobre todo la idea de “competencia” entre seres humanos es lo que nos impide cooperar en la construcción de un mundo mejor y más armónico para todos. La educación está siempre por venir. Necesitamos seres inteligentes, que, como dijo un gran autor (Victor Hugo), “Tengan la eterna visión de un mundo resplandeciendo a través de las tinieblas de esta vida. Hacer que todas las cabezas se levanten, volver a las esperanzas de que se hará y se recibirá justicia; no habría dignidad alguna en vivir, ni valdría la pena de hacerlo si lo que hace al hombre fuerte, bueno, sabio, paciente, benéfico, justo, humilde y grande a la vez, y digno de la inteligencia y digno de la libertad. ” . Muchos de los derechos humanos que hoy gozamos, nacieron como expresión de descontento, pero sobre todo por una visión nacida de las preocupaciones por el futuro, un futuro que predisponemos en nuestras mentes. La construcción de un mundo mejor es posible. El razonamiento, la lógica, y la ciencia; no son ajenos al amor ni a la amistad que nos llenan de entusiasmo para superar y dominar nuestras pasiones y por supuesto TODO tipo de problemas.
Cuando comenzemos a estar en paz con nosotros mismos, comenzaremos a equilibrarnos como seres humanos. Y "Cuando damos amor, cuando trabajamos por tener un mundo mejor, habremos logrado el equilibrio deseado" cuando hay verdadera tolerancia a los demas, buena voluntad, y reflexión, la construcción de un mundo mejor será posible. Cualquier hombre, con tareas mentales, puede forjar ideales, hacer planes y desarrollar la creatividad para vivir en armonía con los demás por supuesto de manera responsable, si recibe claro la capacitación y educación adecuadas.
Todos los que producimos ideas, bienes o servicios para un intercambio equitativo debemos ayudar a los incapacitados, los niños y los ancianos, hasta que desaparezcan la ignorancia y la pobreza. La única diferencia es pensar que no, o que sí se puede. Si somos positivos, NUSTROS ejemplos pueden cambiar al mundo.
Cuando comenzemos a estar en paz con nosotros mismos, comenzaremos a equilibrarnos como seres humanos. Y "Cuando damos amor, cuando trabajamos por tener un mundo mejor, habremos logrado el equilibrio deseado" cuando hay verdadera tolerancia a los demas, buena voluntad, y reflexión, la construcción de un mundo mejor será posible. Cualquier hombre, con tareas mentales, puede forjar ideales, hacer planes y desarrollar la creatividad para vivir en armonía con los demás por supuesto de manera responsable, si recibe claro la capacitación y educación adecuadas.
Todos los que producimos ideas, bienes o servicios para un intercambio equitativo debemos ayudar a los incapacitados, los niños y los ancianos, hasta que desaparezcan la ignorancia y la pobreza. La única diferencia es pensar que no, o que sí se puede. Si somos positivos, NUSTROS ejemplos pueden cambiar al mundo.